✅ CÓMO TRIUNFAR EN TU PRIMERA CITA

✅ CÓMO TRIUNFAR EN TU PRIMERA CITA

Imagina la siguiente situación: Conoces a una chica, a una mujer con la que te sientes especialmente a gusto.  Y como te apetece seguir conociéndola, le propones de quedar contigo.  ¡Y te dice que sí!

¡Enhorabuena, ya tienes tu primera cita!

Pero ahora resulta que se  te sientes angustiado.  Porque quieres causar en ella una impresión positiva y no superficial. Y sabes que una manera muy efectiva de conseguirlo es a través de una buena conversación.

Y aquí es donde tu autoconfianza se tambalea. Temes que los nervios te traicionen.  Temes quedarte en blanco, sin saber qué decir. Produciéndose un incómodo silencio. Con el que te bloquees aún más. Y que todo acabe en un estrepitoso fracaso.

En este vídeo comparto contigo las claves de cómo conversar, con éxito, en una primera cita.  Logrando conectar emocionalmente con ella. Y causándole esa impresión positiva y profunda que tanto deseas.

Antes de entrar en materia sobre técnicas efectivas de conversación que te permitirán aumentar tu autoconfianza y la posibilidad de éxito en tu cita, te conviene asumir intelectualmente y emocionalmente un par de premisas.  Interiorízalas porque, además de ser ciertas, te van a proporcionar serenidad.  Y transmitir serenidad te aseguro que es de lo más atractivo.

 No pretendas aparentar lo que no eres.

Las mujeres, al menos las sensatas, que son la inmensa mayoría, valoran la honestidad.  Ten claro esto: ser auténtico es mucho más relajado que representar un personaje. Y cuando estás relajado, facilitas que se exprese todo tu potencial. Con lo que aumentas tu capacidad de atracción.

Además, cuando uno pretende aparentar lo que no es, acaba mostrando falta de coherencia. Entre lo que dice, el tono de voz, la expresión facial y corporal. Y esta incoherencia es percibida fácilmente.  Puedes apostar lo que quieras a que le causarás alarma y muy probablemente rechazo.

Para acabar, permíteme que te diga que aparentar lo que uno no es cuando lo que se pretende es tener posibilidades de que esa primera cita se convierta en una segunda, es una opción poco inteligente.  Si existe posibilidad de que esa primera cita prospere, es porque la otra persona se interesa por ti tal y como eres.  Así que cuanto antes te muestres y menos te ocultes mejor.

 

Asume que puede que no le gustes tanto como tú quisieras

¡Así es la vida! Como dice una canción de los Rolling Stones “No siempre puedes conseguir aquello que quieres! ¡Ahí lo tienes!  Asume con naturalidad que no puedes atraer a todas las mujeres.  Es como intentar caer bien a todo el mundo.  ¡Es imposible!

Si asumes estas dos premisas vas a quitarte mucha presión de encima. Reforzarás tu autoconfianza y te facilitarás un estado de serenidad. Lo que significa que aumentarás tus posibilidades de éxito.

¿Pero qué hacer cuando estés delante de ella?  Respira hondo. ¡Siempre viene bien! ¡Y sonríe!Si sonríes, además de potenciar tu atractivo envías un mensaje tranquilizador a tu cerebro. Porque le estás enviando el mensaje de que no te encuentras ante ningún peligro.

Para romper el hielo puedes comentar algo que ha llamado tu atención del lugar en el que os encontráis o de lo bien que le queda el vestido, etc.  Si en lugar de estar auto evaluándote, te focalizas en ella o en lo que ocurre a tu alrededor, además de relajarte, encontrarás muchos temas de conversación.

Dicho esto, debo advertirte de una cosa. Evita pensar que tienes que impresionarla.  Este es un posicionamiento mental erróneo en el que caen muchos hombres.  Aparte de la presión que eso supone, te va a llevar a una manera de actuar que puede resumirse en una frase: “Hacerse el machito”.  Que la mayoría de las mujeres aborrecen y que consiste en dominar la conversación para hacerla saber que estás al cargo.  Hablando de ti o de lo que sea sin parar, soltando chistes, frases cursis de ligoteo, etc…

De hecho suelen ser las mujeres quienes dan un primer paso en una conversación. Especialmente en una primera conversación. Así que es más inteligente por tu parte y te va a resultar más beneficioso si dejas que ella hable. Lo único que tienes que hacer es mostrar interés.  Verdadero interés.

Las personas somos historias andantes. Tu objetivo es facilitarle que te cuente la suya. ¿Cómo?

 

5 aspectos que la van a hacer sentir incómoda y que debes evitar:

Primera. Si mientras haces ver que la escuchas estás repasando mentalmente las distintas posturas del Kamasutra que te gustaría practicar con ella.  Cómo decía el ilustre orador romano Cicerón  “La cara es el espejo del alma y los ojos sus compuertas”.

Así que más te vale centrarte en lo que te está contando y evitar que tu imaginación divague cargada de testosterona. Porque cuando se dé cuenta de lo que está pasando por tu cabeza, que se va a dar cuenta, ya puedes dar por rota tu no-relación sentimental con ella.

Segunda. Si mientras hablas con ella escaneas otras mujeres. ¡Y no vale eso de que a los hombres se nos van los ojos sin querer! Si no puedes controlarlos cuando estás ante tu cita, háztelo mirar. ¡Menos testosterona y más neurona my friend! ¿Qué sentirías tú si ella te hiciera lo mismo? ¡Pues aplícate el cuento!

Tercera. Si te pregunta a qué te dedicas y respondes algo así como: “Aaah… Pues… Uhmm… Estoy, bueno… Uhmmm” ¡Solo te ha preguntado a qué te dedicas! ¡Cuánto más titubees, más inseguro te mostrarás y menos atractivo y de fiar resultarás a sus ojos y oídos! Además de honestidad, lo que las mujeres buscan en una conversación es transparencia.

Cuarta. Si le preguntas algo y la interrumpes. Las peores interrupciones que puedes cometer son las que tienen lugar cuando te está explicando una historia o un relato con un contenido emocional importante. Si ella te está contando: “En ese momento, por primera vez en mi vida, sentí…” Y tú vas y interrumpes con un: “A mí me pasó algo parecido con veinte años…”

Otra nefasta interrupción es la que introduce un cambio de tema que poco o nada tiene que ver con lo que te está contando. Del tipo: “En ese momento, por primera vez en mi vida, sentí…”  “¿Eres vegetariana o comes de todo?”

Quinta. Si preguntas sin ton ni son. Sin tirar del hilo argumental que te ofrecen las respuestas. De manera que más que una conversación parece que estás llevando a cabo un interrogatorio.

 

5 claves para  conversar con éxito en tu primera cita:

Primera. Mírala a los ojos mientras te habla. Es una poderosa manera de generar intimidad  ¡Acuérdate de parpadear, sobretodo! No vayas a dar la impresión de ser un psicópata. Y sobre todo que tu mirada no vaya a parar invevitablemente a su escote.

Segunda. Focaliza tu atención en lo que te está contando. Conecta con los sentimientos que ella transmite al contar lo que te cuenta. Esto te facilitará estar presente “aquí y ahora” ante ella. Algo que a ella le va a transmitir el mensaje de que realmente tienes un deseo auténtico de conocerla. Que te interesa de verdad. Cosa que la va a hacer sentirse acogida. Respetada. Y facilitará que se abra hacia ti emocionalmente.

Además, por si no te habías dado cuenta, la atención focalizada es un potente afrodisíaco. A todo el mundo le gusta la gente que hace sentirle a uno que gusta.

Tercera. Adopta, con discreción, el lenguaje corporal de ella. Algunas de sus posturas corporales o de sus movimientos.  Tampoco es cuestión que imites cómo ella se echa el pelo hacia atrás, a ver si me explico. Esta imitación discreta produce una sensación agradable y de conexíón con el otro.

Si te distrae hacer esto de manera consciente, no te preocupes. Si focalizas tu atención en ella, como te he comentado en el punto anterior, acabarás coordinando sutilmente tus movimientos con los de ella sin darte cuenta.

Cuarta. Si está hablando de un tema y empieza a ponerse triste o a tener sentimientos negativos, cambia de tema. Rápidamente. Es tu primera cita y no te conviene que te asocie a sensaciones negativas. Ni consciente, ni inconscientemente.

Quinta. Habla de un tema que te apasione. Las mujeres suelen quedar impresionadas por la energía emocional que muestra un hombre. Y hablar de lo que te apasiona es una buena oportunidad para ello.
Energía que también transmitirás con tu manera de escuchar y de preguntar.

Para acabar, voy a ponerte un ejemplo de una posible conversación. Con dos opciones incorrectas y con una tercera correcta. Para que te quede muy clara la manera de conversar que hará que resultes atractivo.

Imagínate que tú le preguntas a ella: “¿A qué te dedicas”? A lo que ella responde: “Soy abogada”.

Primera opción errónea a la hora de continuar: “¿Qué música te gusta?” Haciendo esto no muestras un interés por conocerla en profundidad. Te vas de un tema a otro. Cuando ella te responda que le gusta el funky, ¿preguntarás acto seguido si practica algún deporte? ¿Y así sucesivamente estableciendo un aburrido interrogatorio sin sentido?

Segunda opción errónea: ¡Abogada, eh! Sabes ese chiste en que un juez le pregunta a un acusado: ¿Insiste usted en que no le defienda su abogado? Es cierto que mostrar sentido del humor es un valor. Pero el inteligente. Un chiste inoportuno o de mal gusto no entra en esa categoría.

Opción correcta: “¡Abogada! ¿Qué te llevó a estudiar derecho?” o “¡Abogada!, ¿qué es lo que más te gusta de ser abogada? Aquí estás profundizando en el tema. Estás tirando de la historia que hay detrás de esa respuesta. Y si te fijas la manera de hacerlo es mediante una pregunta abierta que facilita la argumentación por parte de la persona que responde. “¿Qué te llevó a estudiar derecho?” da más juego que “¿Te gusta ser abogada?”

Si su respuesta a la pregunta, “¿Qué te llevó a estudiar derecho?”, ella responde: “Me obligaron mis padres”. Tienes que modificar ese sentimiento negativo rápidamente. Como te he dicho no te conviene que, en vuestra primera cita, te asocie con sentimientos negativos. Pregúntale: “¿Qué es lo que te apasiona?, ¿qué preferirías estar haciendo?”

Cuando se agote el tema del trabajo, es momento de pasar a otro tema. Aunque si este nuevo tema está relacionado con lo que hasta ahora estabais hablando, habrás hecho una transición de auténtico artista. Un ejemplo sería la siguiente pregunta: “¿Qué te gusta hacer cuando no trabajas?”

Como dice el prestigioso terapeuta de pareja Daniel Wile, “La conversación es un arte que pone a la otra persona en el centro de la escena”. Ahora tienes herramientas suficientes para conseguir en tu primera cita una conversación fluida que conecte emocionalmente con ella.

¿Qué clave te ha llamado más la atención? ¿Qué error sueles cometer tú?

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