CONFLICTO DE PAREJA [PERPETUO] 🔥

CONFLICTO DE PAREJA [PERPETUO] 🔥

¿Existen temas en tu relación de pareja que se encuentran en un doloroso “punto muerto”?

¿Temas que son causa de conflicto recurrente entre vosotros?

¿Temas que al discutir sobre ellos, por enésima vez, sientes la frustrante sensación de estar dándote de golpes contra una pared?  

En este vídeo te explico cómo superar el estancamiento causado por un problema perpetuo de pareja. Y cómo hacer de él una oportunidad para profundizar en tu relación.  Para estrechar el vínculo emocional.  Lo que sin duda te evitará sufrimiento y te permitirá contemplar el futuro con optimismo y serenidad.  

Todas las parejas, todas, tienen que lidiar con cuestiones que permanentemente son causa de conflicto en su relación. Problemas que parecen no tener solución. A él le cuesta expresar lo que siente y a ella le molesta su silencio. Él quiere tener hijos y ella no. Ella es practicante de una religión y quiere que los hijos se eduquen en un determinado colegio, él es ateo y prefiere una educación laica.

Como dice el gran terapeuta de parejas estadounidense Daniel Wile, “Cuando escoges una pareja, escoges un conjunto de problemas”.

Los problemas perpetuos o irresolubles suelen tener su fundamento en diferencias de valores, necesidades y personalidad. Y, ¡atención! La mayoría de los conflictos que hay en una pareja pertenecen a esta categoría. Pasa el tiempo, pasan los años y la cosa continua igual. Lo cual es peligroso porque si se produce un estancamiento lleno de resentimiento acaba ocurriendo el peor de los males en una pareja: el distanciamiento emocional.

Que puede llevar de cabeza a la separación.

¿Cómo podemos conseguir vivir felizmente en pareja a pesar de nuestros problemas perpetuos? ¿Cómo podemos convivir con estos problemas? ¿Cómo podemos transformarlos de manera que no nos hagan sufrir?

¡Ante todo, mucha calma! Tratar los problemas perpetuos necesita de una predisposición mental (intelectual y emocional) lo más positiva posible. Así que respirad hondo que siempre viene bien.

A continuación situaos en una actitud de aceptación hacia vuestro compañero o compañera. Focalizáos en las cosas buenas que tiene y en lo bueno que os aporta vuestra relación con él o ella.  

Cuando tratéis el tema en cuestión, cambiad el chip. Aquí no se trata de resolver el problema. Aquí de lo que se trata es de pasar del estancamiento al diálogo. De no hablar o de hablar agresivamente a poder hablar sin que os hagáis daño el uno al otro. De aprender a convivir con él respetándoos el uno al otro. De evitar que el amor que sentís el uno por el otro no quede superado por vuestras diferencias.

Es genial y signo de gran inteligencia emocional cuando una pareja es capaz de tratar este tipo de problema con sentido del humor.

Conviene evitar quedar atrapados en conversaciones que se repiten y que no llevan a ninguna parte. A ninguna parte positiva, quiero decir. Y nos llenan de frustración, resentimiento y distanciamiento. Conversaciones que son la entrada de cuatro devastadores elementos que lo que hacen es escalar el conflicto como ya traté en este vídeo de aquí.

¿Qué te permitirá a ti y a tu pareja salir del estancamiento, mejorar vuestro bienestar y el futuro de vuestra relación?

Una conversación. Una que os permita reconocer la causa del problema. Tanto si el problema es trascendental (casaros o no) como si es trivial (la manera en que cojes el tenedor para cortar la carne), si existe estancamiento significa que hay ciertos sueños, es decir, esperanzas, aspiraciones, deseos que no se están cumpliendo. O que no estáis respetando vuestros respectivos sueños. Algunos de los cuales tiene su origen en nuestra infancia.

Por ejemplo, puede existir diferencia de criterio ante si puede o no puede estar el televisor encendido cuando la pareja o la familia cena junta. Independientemente de lo beneficioso que supone no comer con el televisor encendido o lo que sea que distraiga nuestra atención,  puede haber razones profundas en esta diferencia de criterio.

Puede que él viviera con unos padres con una relación conflictiva y que lo único que ponía paz durante la cena era encender el televisor. Así que para él, escuchar el televisor mientras come en familia es signo de que las cosas están calmadas.

En cambio para ella, el momento de la cena era un momento casi sagrado. En el que los miembros de la familia se explicaban su día y se daban apoyo emocional mutuo. Y lo hacían con el televisor apagado.

Así pues, si esta pareja no tiene la conversación sobre las causas de su necesidad, sobre lo que se oculta tras su posicionamiento, lo único que conseguirán es tener conversaciones superficiales cargadas de negatividad, en las que se critiquen mutuamente sus hábitos o su carácter.

Este ejemplo que he puesto tiene un conflicto  bastante claro. Pero también puede ocurrir que el “sueño” que se esconda tras un posicionamiento no sea evidente. Y haya que descubrirlo.  

¿Cómo puedes llevar una conversación efectiva de este tipo con tu pareja? Te propongo el siguiente ejercicio ideado por otro gran terapeuta matrimonial estadounidense: John Gottman. Se trata de un protocolo de conversación que lleva por título: “Sueños dentro del Conflicto”.

Este ejercicio está pensado para facilitarte el que seas consciente de la historia que sustenta tu posicionamiento y al mismo tiempo facilitar a tu pareja que lo pueda entender. Y de esta manera poder mejorar el problema o la sensación de conflicto en algún grado.  

En este ejercicio, los miembros de la pareja hablan y escuchan por turnos.  

¿Qué tiene que hacer quien habla?

Hablar de manera serena, clara y honesta acerca de los sentimientos y las creencias que sustentan su posicionamiento. Puede explicar una historia que sea su fuente o que lo ilustre.

Lo que debes evitar cuando te toque hablar es la tentación de argumentar o intentar persuadir al otro. Focalízate en explicar lo que sientes y piensas acerca del asunto. No de cómo debería ver tu pareja el asunto.

¿Qué tiene que hacer quien escucha?

Quien escucha debe hacerlo amigablemente. Como si estuviera escuchando a un amigo. Ha de tener como objetivo hacer sentir seguro al otro para facilitar que se abra emocionalmente. Por eso es importante la predisposición mental como comenté antes.

Es importante que no emitas juicios interiores acerca de lo que estás escuchando. De lo que se trata es de escuchar lo que te dicen y conectar con el sentimiento con el que tu pareja se expresa.  

También es importante que no trates de “solucionar” el problema. De lo que se trata es de crear complicidad, amistad. De pasar de ser adversarios, a ser un equipo.

Quien escucha puede hacer preguntas que ayuden a quien habla a profundizar. Preguntas del tipo: “¿Cuál sería aquí tu escena ideal, la situación ideal?”, “¿Qué pensamiento o imagen catastrófica te viene a la cabeza o qué sentimiento negativo si no puedes satisfacer este sueño?”, “¿Qué es lo que necesitas?”, etc…

Puede ser de gran utilidad, que antes de empezar la conversación escribáis en un papel lo que vais a decir o los puntos que vais a tratar. Haciéndolo de esta manera os quitáis la presión de tener que pensar mientras el otro os mira.

Esta conversación es una conversación de profundo calado emocional. Además propone a los que participan en ella a ir contra corriente Ir contra la lógica natural de querer imponer al otro el propio criterio. De ir en contra la tendencia natural de pensar que nosotros tenemos razón y el otro está equivocado o es defectuoso.

Las parejas emocionalmente inteligentes comprenden que una de sus funciones dentro de la relación de pareja es la de ayudar al otro a realizar sus sueños. Una ayuda que puede ir desde “simplemente” comprender el porqué de ese sueño hasta implicarse de manera activa para que lo consiga.

Saquemos a la luz nuestras necesidades y anhelos. Porque si optamos por esconderlos o abandonarlos para “adaptarnos” a nuestra relación con otra persona,  acabarán manifestándose de manera conflictiva.

Ahora tienes un efectivo recurso que te facilitará tu bienestar emocional y el de tu relación. ¡Úsalo!

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