EL PODER DEL AGRADECIMIENTO 🙏🏼

EL PODER DEL AGRADECIMIENTO 🙏🏼

El secreto del éxito de una relación de pareja es simple. Consiste en establecer con tu compañera o compañero una serie de dinámicas que te aporten más pensamientos y sentimientos positivos que negativos respecto a él o ella y la relación.  Pero, no siempre somos hábiles introduciendo y manteniendo esta serie de dinámicas. ¡Ánimo! No ser hábil no significa que no seamos capaces de ello.

En  este vídeo comparto contigo la importancia  del sentimiento  de la gratitud. De cómo una dinámica de gratitud afecta poderosamente y de manera positiva a tu bienestar personal y el de tu relación de pareja. ¿Te interesa saber cómo potenciar esta emoción en tu relación? ¡Vamos a ello!

El tema del vídeo de hoy viene motivado por la lectura de este libro. Los poderes de la gratitud de Rébécca Shanckland, profesora y  responsable del título de Psicología Positiva de la Universidad de Grenoble Alpes. Abajo de la descripción del video te dejo el enlace. Te animo a que lo leas. Y practiques lo que propone. Te puede cambiar la vida.

Vamos con lo primero. Como he dicho al principio, la gratitud es una emoción. Es algo que surge de manera espontánea. Es una reacción mezcla de sorpresa, alegría, admiración e interdependencia positiva. Esto último tiene que ver con la sensación que proporciona de conexión con el otro, el grupo, la vida, etc…

Como toda emoción, la gratitud, tiene una función adaptativa. Una función que ha sido validada a lo largo de la historia de la humanidad. Ha sido incorporada al repertorio de emociones humanas por su utilidad en la supervivencia de la especie. ¿Qué utilidad es esta? Pues resulta que la gratitud beneficia, favorece, potencia la cooperación. Reduce los comportamientos egoístas en beneficio de las conductas que benefician al grupo. La gratitud, es por tanto una emoción moral o social.

La gratitud es una emoción que causa bienestar tanto a quien la expresa como a quien la recibe. Por eso es una emoción clave en una relación de pareja. Veamos ahora, cómo la expresión de gratitud repercute de manera positiva en el otro. Cuando somos objeto de una acción que nos beneficia por parte de nuestra pareja y sentimos gratitud lo que ocurre es que reforzamos el vínculo de confianza que existe entre nosotros. Y también nos motiva a continuar con la relación. Incluso nos motiva a actuar de la misma manera altruista con nuestra pareja.

Al dar las gracias porque nos embarga la emoción de la gratitud, lo que estamos haciendo es algo muy importante, básico y fundamental para la buena marcha de nuestra relación de pareja. Estamos reconociendo a nuestro compañero o compañera. Le reconocemos su buena intención y valoramos lo que esa acción le haya podido suponer. Como por ejemplo, el esfuerzo.

Por eso cuando en una relación ambos miembros de la pareja o uno de ellos deja de mostrar gratitud, poco a poco se va instalando el distanciamiento emocional. Ten claro esto, la falta de gratitud instala en la pareja un factor de riesgo para el futuro de su relación. Y debemos estar muy atentos para que eso no nos ocurra. Porque es fácil que ocurra. Es fácil, no apreciar las intenciones benévolas que fundamentan los actos de nuestra pareja. Porque nos acostumbramos a ellos.

Puede ocurrir, por ejemplo, que nuestro compañero o nuestra compañera, compre para nosotros el tipo de yogur que nos gusta y no sintamos gratitud porque lo vemos como una cosa normal. De manera inconsciente pensamos, ella o él sabe que me gusta este determinado yogur y por eso lo compra. Punto. Y entonces ocurre que no agradecemos con el consiguiente perjuicio         

   Este es un ejemplo banal. Pero este fenómeno, que recibe el nombre de “Fenómeno de habituación” sucede con cosas que no tienen nada de banales. Como el caso de un sacerdote que vivía en el Vaticano. Este hombre, en un documental, se lamentaba de no ser consciente, en su día a día, de la belleza que le rodeaba. Todos los días pasaba por edificios, dependencias y pasillos construidos y decorados por grandes genios de la historia del arte, sin prestarle atención. Se había habituado a ello. Su cabeza estaba ocupada por sus obligaciones. Y afirmaba que tenía que esforzarse en tomar conciencia de lo que le rodeaba. Tenía que esforzarse en recordar lo afortunado que era por el hecho de poder contemplar a diario tanta maravilla. Tenía que esforzarse en reconocer lo privilegiado que era, en este sentido, en comparación con la inmensa mayoría de la población mundial.

¡Así somos! ¡Así es el ser humano! Nos acostumbramos a lo bueno. Y acabamos por no apreciarlo. Por eso es necesario estar atentos y desarrollar nuestra disposición al agradecimiento si vemos que andamos flojos en ello.

Esta disposición, además de beneficiar nuestra relación de pareja, también tiene un efecto positivo en nuestro propio bienestar. Porque resulta que las personas que tienen una marcada disposición al agradecimiento, tienen una perspectiva más positiva de sí mismos y lo que les rodea. De su entorno material y social. Tienen más facilidad en identificar los acontecimientos positivos de la vida. Si, por ejemplo, van de excursión por el campo, se sienten agradecidos por poder andar, poder ver, por la belleza del paisaje, por estar vivos.

¿Quieres desarrollar tu disposición al agradecimiento, sobre todo tú, hombre de buena voluntad? Y digo esto porque los hombres jugamos con cierta desventaja. Tenemos menos habilidad, por regla general, que el género femenino para expresar gratitud. Cosa que no significa que seamos incapaces.

Aclarado esto, una de las intervenciones que propone la psicología positiva, y que recoge en su libro la profesora Shankland, es la elaboración del “Diario de las satisfacciones”. El objetivo de esta intervención psicológica es reorientar la atención hacia los aspectos positivos de las situaciones que vivimos. Incluso de las situaciones que en el momento de vivirlas nos parecieron negativas. Al mismo tiempo que facilita la percepción de las intenciones benévolas de aquellos que nos hemos beneficiado. Y de esta manera facilitar la modificación positiva de nuestra actitud y comportamiento.

El “Diario de las satisfacciones” consiste en anotar cada noche, durante dos semanas hasta un total de cinco cosas que hemos considerado satisfactorias a lo largo del día. Para que el ejercicio sea efectivo, cuando las escribas, necesitas  conectar con la emoción de gratitud. Tomarte tu tiempo para experimentarla. Para ello puedes pararte a pensar en porqué te hace sentir agradecido o agradecida.

Al cabo de unos días verás cómo tu atención va cambiando el foco. Hacia lo positivo. Incluso si lo que te ocurre es negativo, sabrás encontrarle qué de positivo tiene. Eso te va a facilitar el sentirte agradecido por cosas que hace tu pareja por ti y agradecérselo. Incluso tomar conciencia de lo afortunada o afortunado que eres porque está a tu lado.

Expresar gratitud es una manera muy poderosa de mantener una relación íntima de bienestar. No dejes que las ocasiones para hacerlo te pasen desapercibidas. De ellas depende gran parte de tu bienestar personal, el de tu pareja y el de la relación. ¡Agradece!  

¿Qué relación tienes tú con la gratitud? 

 

 

 

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