Qué favorece la ESCALADA DE TENSIÓN en una DISCUSIÓN

Qué favorece la ESCALADA DE TENSIÓN en una DISCUSIÓN

Hoy quiero hablarte de cuatro elementos de lo más negativos para el bienestar de tu relación de pareja. Cuatro devastadores  jinetes del Apocalipsis, en palabras del dr. John Gottman, que debes evitar a toda costa si no quieres que lo que tendría que ser una pequeña discusión acabe provocando una gran sacudida emocional de efectos indeseables. 

Los quatro “jinetes del Apocalipsis”

 

La crítica. Puedes quejarte cuanto quieras pero no criticar. La queja hace referencia única y exclusivamente al comportamiento de una persona en una circunstancia concreta. A su hacer en un momento dado. En cambio, la crítica hace una enmienda a la totalidad de la otra persona. A su ser. Por lo que tiene la capacidad de destruir cualquier relación interpersonal. 

Te pongo un ejemplo para que quede clara la diferencia. “Me prometiste que llegarías puntual y no lo has hecho. Me siento triste y estoy enfadada”. Esto es una queja.  “No tienes palabra ni consideración por mí. Eres un egoísta y siempre vas a tu bola”. Esto es una crítica.  

La actitud defensiva. Cuando un miembro de la pareja es desagradable es normal que el otro miembro reaccione defendiéndose. ¿Y sabes qué provoca esta actitud defensiva? ¡Que el otro aún se encienda más! La actitud defensiva es como intentar sofocar las llamas con gasolina. Porque el mensaje que transmite es algo parecido a: “¡El problema lo tienes tú, no yo!”  Imaginad que Juan en lugar de responderle a Pepa: “¡Lo siento, yo en tu lugar también estaría molesta!” ofreciendo un intento de reconciliación le dice: “¡Oye, que no llego tarde a propósito!”. Aquí ya la hemos liao. Pepa puede responder sulfurada: ¡Solo faltaría que lo hicieras a propósito!, etc, etc. Y si ninguno de los dos pone remedio, acabar a gritos.  

El desprecio. De los cuatro jinetes del Apocalipsis este es, sin duda, el peor de todos. Siempre aumenta el conflicto. Cuando el desprecio entra por la puerta, la reconciliación salta por la ventana.  

Puede manifestarse mediante el sarcasmo: ”¡Deberías ir al médico, seguro que eres alérgico a la puntualidad!“, el escepticismo: “¡No creo que pueda verte llegar puntual en esta vida!”, el humor hostil: “¡Ya lo entiendo, trabajas para la CIA y te retrasaste salvando al mundo!”. Y por supuesto los insultos: “¡Eres un impresentable!” o gestos de disgusto, asco, etc… En fin, que el repertorio es amplio.

La actitud evasiva. Es el último en aparecer y no suele estar presente en parejas que hace relativamente poco tiempo que conviven juntas. Puesto que para que esta se instale en la relación, es necesario que los tres jinetes  anteriores hayan campado a sus anchas repetidamente. 

La actitud evasiva implica el distanciamiento emocional de uno de los miembros de la pareja respecto del otro. Cansado de planteamientos violentos, críticas y desprecio opta por desconectar mentalmente cuando el otro habla. No ofrece señales de estar escuchando. No establece contacto visual, no gesticula, se pone de medio lado o incluso puede optar por retirarse físicamente a otro lugar. Lo que sea para no enfrentarse con el otro.  ¿Cuál es el mensaje que se transmite actuando de esta manera?: “¡Paso de ti!”. Algo nada conciliador, ¿no te parece?

Crítica, desprecio, actitud defensiva y actitud evasiva, son cuatro elementos cargados de negatividad que es fácil que aparezcan en una discusión y que si se instalan en la manera de discutir de la pareja acaban por romperla. Así que conviene que los mantengas alejados si quieres que la tuya se mantenga en forma.

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