¿QUÉ OCURRE CUANDO NOS ENAMORAMOS? 🤷🏻

¿QUÉ OCURRE CUANDO NOS ENAMORAMOS? 🤷🏻

 ¿Te acabas de enamorar o hace relativamente poco tiempo de ello? Si es así, deseo que tu amor sea correspondido.  En caso contrario, más vale que salgas cuanto antes de ahí y focalices tu atención en otra cosa.  

En este video, repaso las características principales de cuando uno está enamorado, lo que implica en la química del cerebro y qué peligros puede suponer esta etapa del amor. ¿Te interesa? ¡Vamos a ello!

¿Qué sentido tiene estar enamorado? ¿Qué sentido tiene esa obsesión por la persona amada?, ¿ese subidón de energía que aporta?, ¿esa falta de apetito y de necesidad de dormir? La antropóloga y bióloga Helen Fisher  afirma que el amor romántico es un instinto profundo. Además de un cóctel químico, es un sistema de motivación que consiste en conseguir un determinado compañero o compañera con quien aparearse.

¿Qué nos facilita el estado de enamoramiento? Pues el poder concentrarnos en un solo candidato. Y de esta manera ahorrarnos tiempo y energía. Es por eso que resulta muy improbable encontrar a alguien que pueda estar enamorado, realmente enamorado, de dos personas distintas a la vez.

¿Qué características podemos destacar de nuestra manera de comportarnos cuando estamos enamorados? Para mi, destacan las cinco siguientes. Seguro que te resultan familiares.  

Primera 

 

El tiempo que nuestra mente anda ocupada con pensamientos referidos a nuestra amada o amado.  Cuanto más intenso es nuestro enamoramiento, más tiempo invertimos en pensar en la persona amada. Uno está en el trabajo, y piensa en él o ella, uno está haciendo deporte y también, está en la universidad y lo mismo. Es muy probable que si a Romeo le preguntara su profesor de matemáticas, ¿seis por doce?, contestara: ¡Julieta!  Los psicólogos llaman a este pensar obsesivo acerca de la persona amada, “Pensamiento intrusivo”.

Y es que esta persona amada, en los primeros estadios del enamoramiento se convierte en algo sumamente importante. Cobra un “significado especial” para la persona enamorada.

Segunda

 

La tendencia a sobrevalorar, incluso a magnificar aspectos de la persona amada. Como que le gusta el arte románico, toca la flauta dulce o elabora sus propias pizzas, incluida la masa.  

¡Y, atención! Esta característica lleva aparejada otra que con el tiempo puede resultar nefasta en la mayoría de los casos. Porque en el caso que la relación se establezca, puede dar lugar a mucho sufrimiento. A una dependencia emocional negativa. Me refiero a la tendencia a hacer caso omiso de las percepciones negativas que tenemos acerca de nuestro amado o amada.

Pondré un ejemplo para que quede claro. Resulta que salís de fiesta y él o ella se toma ocho copas y acaba una tanto perjudicado o perjudicada. Y esto a ti, que no bebes alcohol o bebes moderadamente, hace que te choque. Hace que se te encienda una alarma interior. Pero acto seguido lo justificas, te lo justicas para tranquilizarte y te dices a ti misma o a ti mismo, “Y lo buena que estaba la pizza que ha hecho, incluida la masa”.  Como se suele decir “No hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Y claro, luego ocurre lo que ocurre. Que nos vemos involucrados en una relación con alguien que no es nuestro tipo. Y que nunca lo fue.  Viviendo una relación tóxica con toda una serie de dinámicas emocionales y de comportamiento que son material para unos cuantos vídeos futuros.

Tercera 

 

La cantidad e intensidad de las emociones que uno siente. Que te pueden llevar a mostrarte muy tímido o directamente torpe en presencia de la persona que te gusta. Cuando estás a su lado, puedes llegar a sentir que te flojean las piernas, tu corazón latir a cien, cierto mareo, “mariposas en el estómago”, etc… Y cuando quieres hablar no se te ocurre qué decir,  cómo continuar la conversación, etc…

Además se pueden producir cambios de humor de una manera vertiginosa. Uno puede estar eufórico porque se va a reunir con su amada. Y después de una llamada suya diciéndole que no es posible verse como estaba planeado, sentir una gran frustración, incluso ansiedad o desesperación. También hay que decir que la intensidad de estas emociones depende mucho del temperamento y el carácter de cada uno.

Cuarta

 

La tremenda energía vital que a uno lo invade. Uno se vuelve inmune a la fatiga. Es capaz de realizar su trabajo con un grado de diligencia, eficiencia y prontitud digna de un japonés. Y ser capaz de hacerlo después de haber dormido tan solo cuatro horas porque la noche fue larga.

Quinta

 

El deseo, la necesidad de intimar sexualmente con la persona amada. Esto es clave. Y es normal que así sea si tenemos en cuenta que la lógica adaptativa que tiene para el ser humano la pasión romántica es que nos motiva a concentrar nuestra energía para el apareamiento con un “individuo especial”.

Esto además supone que a los amantes lo que les apetece es tener una relación de exclusividad sexual. No suele ocurrir que apetezca compartir con nadie a nuestro amado o amada. Lo que suele ocurrir, en cambio, es desear de manera profunda su fidelidad sexual.

El deseo de fidelidad sexual, en esta etapa del amor, tiene también su lógica desde el punto de vista de la antropología. Muy probablemente evolucionó para evitar que los individuos del género femenino perdieran al potencial padre de sus hijos ante otra rival. Y para evitar que los individuos del género masculino fueran infieles, abandonaran a sus compañeras y criaran a otros hijos. Este deseo de fidelidad sexual fue lo que permitió a nuestros antepasados proteger su ADN.

Aunque, tengo que precisar, que tan importante como el deseo de unión sexual y de fidelidad, incluso más, es el deseo de conexión emocional con la persona amada. Y esto se obtiene cuando el amor es correspondido. Cuando la persona a la que amamos sentimos que nos cuida. Un desahogo sexual no “llena” como el sentimiento de conexión emocional.

Sócrates, en la obra de Platón titulada El Banquete, pone sobre la mesa, hablando del amor, una sentencia de una filósofa conocida suya llamada Diotima de Mantinea que declara que el dios del Amor, “Siempre vive en un estado de necesidad”. Necesidad de fundirse con la otra persona.  

Cuando la persona enamorada no las tiene todas consigo de que su amor sea correspondido, focaliza su atención en buscar cualquier pista que lo corrobore. Y su sufrimiento está garantizado.

 

En cuanto a la química del amor, Helen Fisher destaca tres sustancias químicas. La dopamina, la norepinefrina y la serotonina. Concretamente cuando se da el patrón de niveles altos de dopamina y norepirefrina y un nivel bajo de serotonina.

Dopamina

 

Un nivel alto de este neurotransmisor en el cerebro produce una gran concentración de la atención, una motivación inquebrantable y una conducta orientada al objetivo.  Esta sustancia química es la que nos permite estar en lo que hay que estar. Por otra parte unas dosis elevadas de esta sustancia produce euforia, un aumento de energía, pérdida de apetito, etc, etc..

La dependencia y el ansia que pueden experimentar los amantes son síntomas de adicción. Y estos están asociados a niveles altos de dopamina. ¿Es, por lo tanto, el amor romántico una adicción? Pues parece ser que sí. Una adicción maravillosa cuando el amor es correspondido y desastrosa cuando no.

También puede estar relacionada con la necesidad de tener relaciones sexuales puesto que cuando aumenta el nivel de dopamina suele aumentar los niveles de testosterona, la hormona del deseo sexual.

Norepinefrina o Noradrenalina

 

Un nivel alto de esta hormona y neurotransmisor puede estar relacionada con el hecho de la buena memoria del amante. De su capacidad para recordar los detalles más nimios del comportamiento de la persona amada, de los momentos que pasó a su lado. Ya que esta sustancia está asociada con un aumento de la capacidad de recordar estímulos nuevos.

Serotonina

 

Como he señalado antes, de entre las características de la persona enamorada se encuentra el de pensar continuamente en la persona amada. Se puede decir que los amantes son obsesivos. Y los médicos que tratan a pacientes aquejados de transtorno obsesivo compulsivo recetan antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina. Con esto, consiguen subir los niveles de esta sustancia química. Así pues, es probable que esos pensamientos intrusivos acerca de la persona amada que experimentan los amantes esté asociado a un nivel bajo de alguna de las formas que adopta este compuesto químico.

 

Esto es parte de lo que ocurre cuando uno se siente enamorado. Si tu amor es correspondido, disfrútalo. Sino, sal cuanto antes de ese estado. Y aunque sea correspondido, cuando te salte alguna alarma, conecta con tu respiración, da valor a lo que sientes e intenta tomar distancia para poder observar lo que ocurre de manera objetiva. Te evitarás mucho sufrimiento.

 

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