¿Superar una infidelidad? Mi experiencia
Superar una infidelidad es un proceso complejo, en la mayoría de casos.
Como mentor de relación de pareja especializado en infidelidad, he acompañado a centenares de personas a transitar por esta herida emocional. Sé el malestar que conlleva. Sé que cada caso tiene sus necesidades concretas, que no existen fórmulas mágicas, pero sí propuestas de actuación estructuradas y claras que permiten sanar.
Mis sesiones proponen un recorrido que facilita la toma de consciencia, hacerse cargo de la situación, en la parte que le corresponde a cada uno, y a partir de aquí tomar decisiones que facilitan recuperar la relación con uno mismo, el compañero y el sentido de la vida. O tomar la decisión de dar por finalizada la relación de la manera más compasiva posible.
Entender el impacto de la infidelidad
Cuando ocurre una infidelidad en la pareja, se produce un gran impacto emocional por la caída del relato que sustenta el sentido de la relación, y la identidad del compañero infiel. No solo se rompe un pacto, también se rompe una visión del proyecto de vida compartido. Incluso de la existencia misma.
Esta pérdida supone un proceso de duelo. Y el proceso de recuperación de la autoestima y el sentido, transita por situaciones emocionales como la negación, la rabia, la culpabilidad, la tristeza… Hasta llegar, a la aceptación.
Por lo tanto, es normal encontrarse en una montaña rusa emocional. Es normal que sientas que te estás convirtiendo en alguien a quien no reconoces. Es normal todo lo que sientes, piensas y actúas.
En mi canal de YouTube, Universo Parejas, encontrarás mucho material de apoyo para obtener el control sobre ti, y poder estar disponible mental y emocionalmente para afrontar esta situación.
Primeros pasos para superar una infidelidad
El primer paso fundamental para no neurotizarse y facilitar la sensación de control sobre uno mismo, fundamento de la autoestima y la autoconfianza, consiste en aceptar la realidad. No sirve de nada negar lo ocurrido; solo prolonga el dolor. Como dejó bien claro Carl Jung en su momento, “Aquello a lo que te resistes, persiste. Aquello que niegas te posee. Aquello que aceptas, puedes transformarlo”.
Así pues, estar disponible para afrontar lo que es, en lugar de quejarse por lo que tendría que ser, es la actitud que marca la diferencia. Afrontar que tu compañero se ha dado permiso para actuar de manera desleal. Que te ha herido por inconsciencia, irresponsabilidad y egoismo.
Por supuesto que esta disponibilidad es un punto al que se llega. Es un “click” que hace la persona. Y, por mi experiencia, sé que depende del temperamento, carácter, creencias, historia personal, entorno social de la persona. Y sé que cuando la persona llega, se produce una liberación interior en ésta.
El segundo es dar espacio a las emociones. Admitirlas en lugar de evitarlas. Recuerda que aquello que niegas, te acaba poseyendo. Y si te niegas o resistes a sentir tu tristeza, por ejemplo, tu cuerpo acabará manifestándola de alguna manera.
En mi acompañamiento, facilito que las personas no tengan miedo a dar ese espacio a sus emociones. A observarlas con curiosidad y compasión para obtener una información que les va a resultar muy valiosa posteriormente.
El tercer paso es el de facilitar un clima emocional seguro en el que ambos miembros de la pareja puedan comunicarse. Resulta fundamental para no generar dinámicas emocionalmente desgastantes de ataque-defensa o persecución-huída, que lo que consiguen es que aún se deteriore más el vínculo emocional, debido al estrés que se genera.
Reconstrucción de la confianza
Si se decide continuar con la relación, llega el reto más complejo: reconstruir la confianza. Y esto pasa por reconstruir el sentimiento de seguridad en el vínculo emocional que une a los miembros de la pareja.
Este proceso exige, una vez más, consciencia, empatía, en especial de la parte infiel para con la parte herida, y compromiso con la reconstrucción del vínculo. Porque requiere de muchos actos, mucha actitud pro activa, en especial de la parte infiel, muchas conversaciones, mucha voluntad y repetición.
Sanación personal y autoestima
La superación de una infidelidad es, ante todo, un proceso de transformación personal. Tanto por la parte herida como por la parte infiel. En mis acompañamientos, las personas que han tomado consciencia y responsabilidad durante el proceso, al acabar, no son las mismas que cuando empezaron.
La clave es obtener un aprendizaje que te mejora como ser humano. Tras recuperar la autoestima, la persona está en disposición de reencontrarse consigo misma y aquello que le aporta sentido profundo. Obtiene un aprendizaje a través del dolor, sí. Y es en estas situaciones que tenemos la oportunidad de crecimiento personal. Es la condición humana.
Decidir el futuro de la relación
Superar una infidelidad no significa necesariamente continuar en la relación. Significa que has sido capaz de perdonar, ya sea a ti mismo o al compañero. Significa que te has liberado de las cadenas del resentimiento, que es un sentimiento que anula la alegría de vivir. Un sentimiento realmente tóxico que obstaculiza ser y estar en el mundo expresando el máximo de tu potencial humano.
En mi acompañamiento pongo el foco en proponer un proceso que facilita a las personas las probabilidades de restablecer el vínculo emocional. Y al mismo tiempo, tomar decisiones de manera consciente y responsable. Es decir, en ningún caso fuerzo a que la pareja se mantenga unida. Clarifico a las personas si realmente se quedan por amor o por miedo, culpabilidad u otro sentimiento que los condena al malestar.
Conclusión: sí es posible superar una infidelidad
La infidelidad suele ser un punto de inflexión desagradable en la vida de una persona, especialmente la parte herida, y en la historia de la relación de pareja. Las parejas que han conseguido seguir adelante con su relación de una manera más fortalecida, ha sido porque han hecho un trabajo honesto y comprometido de reflexión profunda y responsabilidad. Y porque en su historia compartida existían muchos aspectos positivos a destacar. Y amor.
Para estas parejas la infidelidad ha supuesto una especie de “iluminación traumática”. Y han sido capaces de darle un sentido que ha potenciado su relación y la ha proyectado al futuro.
La infidelidad se ha convertido en un capítulo más en su relación de pareja. Un capítulo doloroso que les ha permitido crecer personalmente y llevar su relación a un nivel de consciencia y satisfacción superior al que tenían.
Hoy sigo acompañando a personas a transitar por esta dolorosa vivencia. Con metodología y mucha compasión. Es una tarea que me conecta profundamente con otros humanos. Y la vivo como una misión de vida.
Si estás transitando por una infidelidad y te sientes perdida, perdido, respira porque tienes ante ti una oportunidad de crecimiento personal. No es una frase hecha, o una frase flower-power. Te aseguro que es la realidad.

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