¿CONTINUAR O ROMPER TRAS UNA INFIDELIDAD?

¿Continuar, o no, tras una infidelidad? ¿Quedarse o romper?

En ocasiones he recibido comentarios acerca que los vídeos sobre infidelidad de mi canal están muy enfocados en cómo restablecer el vínculo de nuevo entre los miembros de la pareja. En cómo facilitar que la pareja pueda continuar tras esa experiencia lamentable, y que no contemplo la posibilidad de que acabe la relación.

Comparto contigo mi respuesta a este tipo de comentarios.

 

¿Qué considero personalmente, acerca de si continuar (o no) tras una infidelidad?

No tengo nada en contra de la ruptura de una relación de pareja tras una infidelidad.

Tampoco tengo nada en contra en que los miembros de la pareja apuesten por darse una oportunidad e intenten restablecer tanto la confianza como el vínculo emocional entre ellos.

Hagas lo que hagas, tanto si decides quedarte como si decides abandonar la relación, te propongo que tomes esa decisión tras un periodo de reflexión.

Que lo hagas de manera meditada, de manera consciente y no en piloto automático.  Esa es la clave.

No te vayas o te quedes por rabia o miedo. Hazlo porque consideras que estás haciendo lo que realmente conecta contigo.

Porque consideras que haces o decides lo que realmente te proporciona mayor congruencia, mayor bienestar, mayor sentido. Esa es la clave.

No conviene que tomes decisiones “en caliente”, fruto de tu cerebro estresado en modo “supervivencia” con la respuesta instintiva lucha-huida-paralización. Porque, muy probablemente, tomes decisiones que no te sean realmente beneficiosas.

 

Creencias que influyen en nuestra decisión

“En el momento en el que me enteré de la infidelidad de mi pareja tomé la decisión de acabar con la relación y lo hice de manera consciente, responsable, de manera que conectaba con lo que yo sentía y no me arrepiento de ello».

Veamos. Honestamente, ¿Qué te motivó a tomar esa decisión tan drástica?

Sin duda son muchos los escenarios de convivencia de pareja que puede llevar a tomar esa decisión y que esa decisión sea la correcta. Infidelidad reiterada o especialmente dolorosa, escalada de negatividad en las discusiones, falta de sintonía afectiva, etc.

Otra cosa es cuando tomas esa decisión sin que tú te des cuenta. Por la influencia de las creencias que puedas tener respecto a la infidelidad; como por ejemplo, “Quien ama realmente no es infiel”.

Por mi experiencia profesional, tengo que decir que que esta creencia es falsa. O no es verdadera en todos los casos. Una persona que es infiel, no necesariamente no ama a la persona a la que le ha sido infiel. Eso lo veo constantemente.

Lo que quiero decir con esto, es que a veces hay que ir con cuidado con las decisiones que tomamos. Intentar averiguar en qué creencias se fundamentan. Y poner en cuestión esta creencia y otras del tipo, “Nadie me va a amar” o “No voy a ser capaz de vivir solo”. Que pueden llevar a querer pasar página rápidamente, auto convencerse que no ha ocurrido lo que ha ocurrido o no ha sido tan grave y permanecer junto a la pareja sea como sea.

Considero que el tema de las creencias es algo muy básico para entender la conducta. Del por qué actuamos de la manera que lo hacemos y tomamos las decisiones que tomamos.

Otras creencias con las que me encuentro muy habitualmente son las siguientes, “Si ha sido infiel una vez lo volverá a ser”, “Si ha sido infiel y le perdono volverá a ser infiel porque sabrá que lo perdonaré” o “Perdonar es un signo de falta de amor propio”.

Personalmente considero que todas estas creencias son fruto del miedo. Miedo a volver a ser herido. Y confunden conceptos.

Analicemos la creencia, “Quién perdona es que no tiene amor propio”.

Considero que perdonar es una experiencia de crecimiento personal; independientemente que decidas continuar con la relación o no.

Lo que es una falta de amor propio es quedarse en la relación por miedo y que eso te acabe hiriendo.

Perdonar no significa minimizar o justificar o negar lo ocurrido, significa procesar una experiencia de manera responsable y consciente.

Perdonar te permite continuar hacia adelante a pesar de la herida. Y en el caso que decidas continuar con la relación, no está reñido con el hecho que negocies esa permanencia. Que rediseñes la convivencia, que expongas cuáles son tus necesidades y los límites.

 

Conclusión

Quedarse o marchar, esa es la cuestión; como diría Hamlet.

Cualquiera  de las dos opciones son válidas. Siempre y cuando supongan una experiencia de crecimiento personal.

Considero lamentable que alguien tome la decisión de abandonar su relación de pareja de manera instintiva.

Presa de su malestar emocional, de sus creencias, de su historia personal, etc.

Que lo haga en piloto automático y no sea capaz de valorar lo que tiene. Que no sea capaz de valorar lo que de positivo y de bienestar le proporciona el compañero y la relación. Que confunda un capítulo particular de la historia compartida con el total de la relación.

Lo considero lamentable no porque sea condenable éticamente, sino por el daño que muchas veces se causa la propia persona.

Crecemos a través de las crisis. No cuando las cosas funcionan de maravilla.

De la misma manera, considero lamentable que alguien abandone una relación de pareja porque cree que el enamoramiento que tiene hacia la tercera persona que ha aparecido en su vida, es realmente signo de un amor verdadero y profundo. Que eso no le permita valorar qué es lo que tiene en su relación primaria y qué es lo que puede perder.

Como de la misma manera, considero lamentable que una persona decida malvivir al lado del compañero.

Que no marche porque tiene miedo a la incertidumbre de lo que le espera fuera de esa relación.

O porque considera que no tiene la suficiente confianza en sí mismo para rehacer su vida.

Quedarse o marchar. Tú decides.

Lo que te deseo es que decidas lo que decidas te dignifique. Te facilite un relato que te permita a continuar con tu vida a pesar de la herida.

 

P.D.: Te propongo que leas detenidamente, y pongas en práctica, el contenido de mi libro. Te será muy útil para superar una infidelidad.

Cómo recuperar tu vida y tu relación (si es lo que quieres) tras una infidelidad