El factor clave que impide una infidelidad

¿Qué impide, realmente, una infidelidad? ¿Qué evita, que una persona se dé permiso para ser infiel a su pareja?

A continuación comparto contigo 3 factores que suelen ser tenidos en cuenta, como obstáculos o inhibidores en la realización de una infidelidad, por parte de alguien. Estos 3 factores, sin duda, tienen un peso importante, y está en mente de casi todas las personas que conviven en pareja.

Por este motivo, comparto otro factor que no se suele tener tan en mente, y que considero clave, si no quieres irte pendiente abano sin prácticamente darte cuenta, y por más que tu y por más que tengas las cosas claras.

 

 

3 factores que impiden una infidelidad

 

  • Que la percepción subjetiva que tú tienes del grado de bienestar en tu relación sea grande

 

Cuánto mayor es el grado de bienestar que percibes en tu relación, menor será la probabilidad de que te des permiso para estar con una tercera persona fuera de tu relación.Si tienes las tres grandes áreas de necesidad del ser humano cubiertas, como son el deseo hedónico, el deseo de vínculo y el deseo de progreso, menos probabilidades tendrás de tener esa necesidad de ir a buscar ahí fuera algo que satisfaga tu insatisfacción. Si tienes la parte sexual, la parte lúdica, de placer, si tienes la parte de la intimidad, de la amistad profunda cubierta y tienes la parte de progresar como individuo y también como pareja cubierta pues va a hacer, evidentemente, que tengas menos necesidad de ir más allá de tu pareja.

 

  • El grado de madurez de la persona

 

Aquí, son varias las cosas a tener en cuenta. Según el grado de madurez que tengas, afrontarás las necesidades, inquietudes y quejas que tengas con tu pareja de una manera honesta y transparente. Sin evadirte. Sino, afrontando y negociando.

También está relacionado con el hecho que seas capaz de posponer una gratificación inmediata. Y obtener un beneficio posterior, mayor. Es decir, si no te dejas llevar por una mirada acogedora, por el interés, por el deseo de otra persona y eres consciente de lo que tienes en casa, de lo que has construido, y valoras lo que tienes, es más difícil que te des permiso para involucrarte en una infidelidad. Porque sentirás que no te compensa. Así que el grado de madurez, tiene que ver con la capacidad para valorar, la capacidad para tomar distancia de lo que está ocurriendo y de esta manera tomar la decisión más adaptativa posible tanto para ti como para los que te rodean.

 

  • Los valores morales que tú tienes como persona

 

Tener muy claro, qué es lo que te dignifica.  Saber qué te construye y te aporta como persona, y lo que te resta, destruye y hace indigno.

Por ejemplo, cuidar de los tuyos, de no hacerles daño de manera consciente, el que tengas la unidad de la familia como algo importante, el ser honesto, formar tu carácter en el día a día y en los momentos duros, etc.

Tener claros los valores, facilita tomar conciencia de las líneas rojas que no quieres cruzar. Qué cosas no quieres decir, qué cosas no quieres hacer porque sabes que eso es ir en contra de ti mismo y te vas a herir. Y que te va a llevar a percibirte como una persona que no te gustas a ti misma o a ti mismo.

 

Estos tres factores y mucho más, como pueda ser la admiración que puedas sentir por tu pareja, facilitan el refuerzo del compromiso que tú tienes con tu relación. Lamentablemente, esto no siempre sirve como inhibidor de la infidelidad. No siempre es lo que, realmente, impide una infidelidad, que uno se dé permiso para ser infiel.

 

Impide una infidelidad, siendo consciente de lo siguiente

 

Sé muy consciente de lo siguiente. Eres un ser humano. Y, a diferencia del resto de animales, el ser humano desea. Esta distinción es la clave de todo.

El deseo nos ha llevado a descubrir mundos, la ciencia y la filosofía. Absolutamente todo. Buda dedicó toda su vida a cómo contrarrestar la fuerza del deseo, cómo evitar que los deseos nos arrastren de una manera que nos lleven a la perdición.

Ten muy presente,  que eres un ser que desea.Te conviene saber distanciarte del deseo para que no se te lleve por delante.

El deseo forma parte de nuestra identidad humana. Forma parte de nuestro gen más auténtico. Así pues, como ser deseante que eres, te puedes encontrar un día con que ese deseo se vuelve muy intenso.

Por lo tanto, conviene ser consciente, en todo momento, cómo y con quien «abres ventanas» y «levantas muros». Para resguardarte tú y tu relación, de la influencia exterior.

Porque hay mucha gente interesante, inteligente y guapa ahí fuera. Gente que realmente nos puede encender el deseo. Y hay que estar muy atento con el tamaño de las ventanas que abrimos, con la comunicación que establecemos. Y cuando uno nota la alarma de que está yendo un poco más allá, cerrar esa ventana.

Este es el gran qué. Conviene estar atentos, y que para que no nos sorprenda el hecho de que hemos invertido la arquitectura y nos hemos

 

Aquí tienes una guía clara y práctica que te facilita transformar tu vida y tu relación, tras una infidelidad. 

¡LIBRO!